Un balance de comprobación es una lista de cuentas con sus saldos. Todo lo que se puede derivar de él de forma automática se deriva de dos cosas: el mapeo de cada cuenta a un rubro de presentación y el signo con que ese rubro se imprime.
La convención de signos
Conviene trabajar con un único número con signo por cuenta: positivo para saldo deudor, negativo para saldo acreedor. Con esa convención, un balance cuadrado cumple que la suma de todos los saldos es exactamente cero. Esa identidad es la que después hace cuadrar todo lo demás.
Estado de situación financiera
- 1Cada cuenta se suma a su rubro; el rubro se imprime multiplicando por su signo de presentación, que es 1 para activos y -1 para pasivos y patrimonio.
- 2El patrimonio no se puede leer directamente de las cuentas de clase 3: hay que agregarle el resultado del ejercicio, que todavía vive en las clases de ingresos y gastos, y el otro resultado integral del ejercicio.
- 3Los dividendos provisorios, que tienen saldo deudor dentro del patrimonio, restan de las ganancias acumuladas.
Estado de resultados y otro resultado integral
El resultado del ejercicio es, sin más, el negativo de la suma de los saldos de las cuentas de ingresos y de gastos. El otro resultado integral es el negativo de la suma de las cuentas de ORI. Si el motor calcula el resultado de otra forma y no coincide con esta identidad, hay un error de mapeo.
Estado de flujos de efectivo
Aquí está el punto que más se malentiende. El EFE no necesita el libro mayor: se puede derivar íntegramente de dos balances de comprobación consecutivos, siempre que cada cuenta declare cómo se clasifica su variación.
- 1Se cierra el ejercicio anterior: se traspasa el resultado y el ORI a las cuentas patrimoniales y se dejan en cero las clases de resultado. Eso da el balance de apertura.
- 2Para cada cuenta se calcula la variación entre el balance actual y el de apertura.
- 3El aporte al efectivo de cada cuenta es el negativo de su variación: un aumento de activo consume caja, un aumento de pasivo la genera.
- 4Se agrupan esas variaciones según la clase de flujo declarada: operación, inversión, financiación, o partida sin efecto en el efectivo.
- 5Como la suma de las variaciones de todas las cuentas es cero, la suma de los tres flujos es idénticamente igual a la variación del efectivo.
Si el balance cuadra, el EFE cuadra. No es una coincidencia ni un ajuste: es aritmética. Cuando un EFE no cuadra, el problema está en el mapeo o en el balance, nunca en el estado.
Lo que el balance no puede darte
- El movimiento del activo fijo: el balance sólo entrega el saldo final. Las adiciones, bajas y transferencias vienen del módulo de activo fijo.
- El detalle de la deuda por instrumento, sus tasas y sus vencimientos contractuales.
- La estratificación por antigüedad de la cartera de deudores.
- El desglose de una provisión entre aumentos, usos y reversos.
- Toda la información cualitativa: juicios vigentes, garantías, compromisos, hipótesis actuariales, jerarquía de valor razonable, hechos posteriores.
Un motor de estados financieros honesto distingue las dos cosas: genera automáticamente lo que se deriva del balance y declara explícitamente lo que necesita como información complementaria, en vez de rellenar con supuestos.